sábado, 13 de junio de 2009


Me acerqué al mostrador a beber un poco de Ron. Me atendió un viejo un poco raro, dijo ser un tipo sabio. La noche no venía muy bien, mi garganta empezaba a quemar y de pronto el viejo se me acerca me ofreció fumar de su cigarro. Y empezó a contarme las vueltas de la vida sus historias, su experiencia y su penar. Que no todo en el mundo es alegría; sin embargo uno siempre tiene que saberla disfrutar. Sus errores reconoció y así fue como el aprendió. El destino uno no lo maneja las cosas sucedieron así. Pero igual, no se arrepintió,dijo: "nene haceme un favor. Hace todo lo que a vos te parezca si es que así vos sos feliz". Me enseñó a no joder la vida a otras personas y que hay cosas que jamás entenderé. A no tener ese miedo a la muerte la vida es muy corta pero hay que saberla disfrutar...

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